Reflexión
Dar gracias “en todo” no significa agradecer por el mal ni fingir que una pérdida no duele. Significa que incluso dentro de una temporada difícil podemos seguir atentos a las evidencias de gracia que permanecen.
La gratitud entrena nuestra atención. Nos ayuda a notar una conversación, un alimento, una oportunidad, una persona que nos acompañó o simplemente la posibilidad de comenzar otro día.
No necesitas esperar un acontecimiento extraordinario para agradecer. La vida está llena de regalos pequeños que la prisa suele volver invisibles.
Oración
Padre, abre mis ojos a tus bondades cotidianas. Que la preocupación no me quite la capacidad de agradecer.
Para hoy
Antes de dormir, escribe cinco cosas concretas del día por las que puedes dar gracias.
