Reflexión
Pablo relaciona la ansiedad con una práctica concreta: llevar nuestras peticiones delante de Dios. No se trata de ignorar aquello que nos preocupa, sino de darle una dirección a esa preocupación.
También menciona la gratitud. Agradecer no niega lo que falta; evita que lo que falta borre todo lo que ya hemos recibido.
La paz que describe después no depende de tener todas las respuestas. Es una paz que guarda el corazón y los pensamientos mientras seguimos caminando.
Oración
Dios, recibe mis preocupaciones. Guarda mi mente de pensamientos que me consumen y ayúdame a reconocer también tus bondades presentes.
Para hoy
Escribe tres peticiones y tres motivos de gratitud. Ora por ambos grupos sin prisa.
